Érase una vez, una chica llamada Carmen que, aunque lo tenía todo, no era feliz ya que le faltaba algo muy importante para ella: una pareja, un amor, alguien con quien compartir el resto de su vida.
Un día quedó con sus amigas para ir a la discoteca, donde conoció a un chico muy atractivo y le entró. Se notaba que no era la primera vez que salía a ligar, ya que el chico se interesó por ella al instante.
Carmen y Juan, el joven que conoció, se enamoraron y durante una temporada fueron muy felices, hasta que un día Carmen se enteró de que Juan la engañaba con otra chica y rompieron.
Carmen se preguntaba constantemente qué fue lo que hizo mal, como para que eso pasara, era una desgracia , Juan la engañó y para superarlo y lo ignoró para olvidarlo, pero no podía. En su mente solo tenía la imágen del amor de su vida engañandola con otra. Entonces, Juan visitó a Carmen para preguntarle por qué lo evitaba y cuando él se enteró de eso, simplemente, se calló. Carmen lloró; lloró tanto y estaba tan disgustada que se tomaría 999999 helados de chocolate para superarlo.
Pasó un mes, y era el día de San Jorge, y eso quería decir que era el día en que las chicas regalaban libros a sus novios cuando recibían la rosa de él.
Un día quedó con sus amigas para ir a la discoteca, donde conoció a un chico muy atractivo y le entró. Se notaba que no era la primera vez que salía a ligar, ya que el chico se interesó por ella al instante.
Carmen y Juan, el joven que conoció, se enamoraron y durante una temporada fueron muy felices, hasta que un día Carmen se enteró de que Juan la engañaba con otra chica y rompieron.
Carmen se preguntaba constantemente qué fue lo que hizo mal, como para que eso pasara, era una desgracia , Juan la engañó y para superarlo y lo ignoró para olvidarlo, pero no podía. En su mente solo tenía la imágen del amor de su vida engañandola con otra. Entonces, Juan visitó a Carmen para preguntarle por qué lo evitaba y cuando él se enteró de eso, simplemente, se calló. Carmen lloró; lloró tanto y estaba tan disgustada que se tomaría 999999 helados de chocolate para superarlo.
Pasó un mes, y era el día de San Jorge, y eso quería decir que era el día en que las chicas regalaban libros a sus novios cuando recibían la rosa de él.

Aunque el tiempo había pasado, Carmen seguía torturada por la ruptura. Fue entonces cuando Juan se presentó delante de su puerta y le regaló una rosa roja y le pidió perdón por todo lo que la hizo sufrir. Por supuesto que Carmen aceptó su rosa y a la vez su perdón.
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Y todo terminó, como vosotros queréis que termine.
Fin
Youwei Hu E-42
un pequeño comentario que no se puede comparar con lo grande que es esta historia i la anterior que ha subido el mismo autor. felicidades!!!
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